viernes, 15 de noviembre de 2013

LAS ESCRITURAS IBERO-GUANCHES DE LANZAROTE Y FUERTEVENTURA: cornisa atlánico-europea y los celtas/íberos

by: Antonio Arnáiz-Villena.
Composición: Javier Alonso-Rubio.


INTRODUCCION
Se descubrieron una serie de grabados  en rocas alfabéticos en 1980 en la Peña del Letrero-Barranco de Zonzamas en las afueras de Arrecife (Lanzarote, Islas Canarias). Posteriormente , se encontraron en otros lugares de Lanzarote y con mucha mas profusión en Fuerteventura. Hay al menos 280 de estos grabados rupestres catalogados (Pichler, 1995, Almogaren, vol. 26, pp 117-220) Aqui


Grabado rupestre ibero-guanche de la Peña del Letrero-Zonzamas-Lanzarote
Grabado rupestre ibero-guanche de la Peña del Letrero-Zonzamas-Lanzarote
Grabado original de la imagen anterior (Zonzamas-Lanzarote)

Estos grabados rupestres no se habían filiado a idioma alguno, pero en el año 2000 nosotros las adscribimos como ibericas levantinas Aqui . Se propuso una hipotesis de traducción en base a las lenguas usko-mediterráneas Aqui y su temática funeraria/religiosa Aqui .

Sin embargo, lo mas sorprendente es la ubicacion africana en Lanzarote y Fuerteventura  de estos grabados rupestres, fuera de Iberia/sur de Francia/Cerdeña. Nuestra hipótesis de que fueron escritas por pescadores ibéricos desplazados Aqui , es puesta en duda por Antonio Arnaiz-Villena Aqui al comprobar que la mayoría de estos grabados se encuentran mezclados con otros en alfabeto líbico-bereber adyacente y/o superpuesto, ademas lejos de las costas.

El idioma Guanche pudo bien ser grabado por individuos autóctonos de las Islas Canarias tanto en caracteres libico-bereberes, como en caracteres ibéricos Aqui

IBEROS/CELTAS EN LAS ISLAS CANARIAS
Se propuso que había habido una entrada prehistórica desde el norte de África a Iberia de genes, después de establecerse las condiciones hiperáridas en el Sáhara Ref.1. Esta entrada genética ha sido corroborada posteriormente Ref.2.


Dirección de migraciones de población tras la desertización
del Sahara (1).

La definición de "celta" y posible identificación con "íbero" (y euskera) ha sido propuesta 
Ref.3.
 Ref.4. Los celtas serían gentes prehistóricas de la cornisa euro-atlántica y que también construirían megalitos (íberos [incluyendo cántabro-vascos], irlandeses, galeses, escoceses, ingleses y bretones-franceses). El ibérico-tartésico se considera idéntico al galés antiguo por algunos Ref.5. Dentro de la cornisa atlántica estarían también los GUANCHES, primeros habitantes de Canarias. En estas islas han aparecido alfabetos que se les ha relacionado con el norte de África Ref.6. Ref.7., y en Lanzarote y Fuerteventura se han hallado las inscripciones rupestres íbero-guanches Ref.6. Ref.7., que en principio, se consideran foráneas y escritas por pescadores de atunes,

Ruta de apareamiento (Iberia) y alumbramiento (África) de atunes.


pero que pudieron ser grabadas por autóctonos en el contexto de las gentes que hablaban celta/íbero (como nosotros hace tiempo propusimos[Aqui] )en la cornisa atlántica.


En Lanzarote y Fuerteventura se encuentran las curiosas escrituras rupestres (en la roca) que fueron llamadas "inscripciones latinas". La profusión de estas cortas escrituras (sobre todo en Fuerteventura) hace pensar que fueron escritas durante un largo periodo de tiempo. En realidad, estas escrituras están escritas claramente en el llamado lenguaje IBÉRICO-LEVANTINO. Nosotros no hemos podido localizar un hecho histórico que pueda explicar la aparición de estas escrituras que denominamos IBERO-GUANCHES (6,7). Lo más probable es que estas escrituras fueran efectuadas por pescadores íbero-levantinos, que conocían que los atunes viajan desde su zona de apareamiento (Mediterráneo entre Baleares y la Península Ibérica) hasta su zona de nacimiento (entre las costas de Fuerteventura/Lanzarote y África), donde sabiamente efectuarían la pesca para no causar un exterminio de la especie.

Plutarco, en sus "Vidas Paralelas", nos cuenta que el caudillo peninsular de origen etrusco Sertorio, que había aglutinado una rebelión contra Roma al comienzo del siglo I a.C. fue informado por dos marinos de la costa gaditana de la existencia de dos islas muy próximas cercanas a África con grandes posibilidades de pesca. Es posible que se refiriese a Lanzarote y Fuerteventura.

Como la mayoría de las inscripciones son simples y tendrían un significado religioso-funerario, según la transcripción y traducción vasco-ibérica Ref.8. a Ref.13., nos hace pensar que su función sería señalar fallecimientos o bien orar, todo ello hecho por pescadores de procedencia ibérica-peninsular. No se descartan otras posibilidades (¿recorrido inverso de la escritura?).

Traducción de las escrituras rupestres de Fuerteventura 
(también encontradas en Lanzarote), Canarias.



REFERENCIAS
1. Arnaiz-Villena A, Gomez-Casado E, Martinez-Laso J.  Population genetic relationships between Mediterranean populations determined by HLA allele distribution and a historic perspective. Tissue Antigens 60 (2): 111–21. 2002. Aquí.

2. Botigue, L. R.; Henn, B. M.; Gravel, S.; Maples, B. K.; Gignoux, C. R.; Corona, E.; Atzmon, G.; Burns, E.; Ostrer, H.; Flores, C.; Bertranpetit, J.; Comas, D.; Bustamante, C. D. Gene flow from North Africa contributes to differential human genetic diversity in southern Europe. Proceedings of the National Academy of Sciences 110 (29): 11791–6. 2013. Aquí.

3. Arnaiz-Villena A y Alonso-García J. El Origen de los Vascos y otros Pueblos Mediterráneos (2ª edición). Editorial Complutense. Madrid (España). | Nueva Edición (2011). Ed. Visión Libros. Madrid, España. 1999. Aquí.

4. Arnaiz-Villena, A., Alonso-García, J. Caucásicos, turcos, mesopotámicos y vascos. Nueva Edición . Ed. Liber Factory. Madrid, España. 2013.Aquí.

5.Koch JT. Paradigm shift? Interpreting Tartessian as Celtic, in “Celtic from the West”. Ed. Cunliffe B and Koch JT, Oxford Books. Oxford (UK). 2010. Aquí.

6. Wikipedia. Aquí.

7. Arnaiz-Villena A y Alonso García J. Egipcios, Bereberes, Guanches y Vascos (2ª edición). Fundación Estudios Genéticos y Lingüísticos – Complutense.| Nueva Edición 2011. Ed Visión Libros. Madrid, España. 2000. Aquí.

8. Gómez Moreno M. Las lenguas hispánicas. Discurso de recepción en la Real Academia Española. Madrid, España. 1949. Aquí.

9. Gómez Moreno M. La escritura bardulo-turdetana. Ed. Primitiva Hispánica. Madrid, España. 1962.

10. Tovar A. Léxico de las inscripciones ibéricas. Estudios dedicados a Menéndez Pidal, II, pp: 273-323. Madrid ,España. 1951.

11. Tovar A. Sobre las escrituras tartesia, líbico-fenicia y del Algarbe. Zephyrus VI, pp: 273-283. 1955. Aquí.

12. Arnaiz-Villena A, Alonso-García J. Diccionario Ibérico-Euskera-Castellano. Ed. Fundación Estudios Genéticos y Lingüísticos | Nueva Edición 2012 Ed. Visión Libros. Madrid, España. 2007. Aquí.

13. Sota, M., Lafitte, P., Akesolo, L. Diccionario Retana de Autoridades del Euskera. Ed. La Gran Enciclopedia Vasca. Bilbao, 1976. Véase también Aquí.

TESERA DENOMINADA CELTIBÉRICA

Por su área de procedencia. Para nosotros es simplemente "íbera".
by: Antonio Arnáiz-Villena
Composición: Javier Alonso-Rubio.


De procedencia desconocida, pero según sus editores, de origen celtibérico. Esta inscripción está grabada sobre una figura animalística, que para algunos es un caballo, pero que igualmente podría representar un verraco o incluso un oso. Para nosotros es un texto que expresa el deseo de un pastor para que las crías nacidas (quizá de cerdo) lleguen a adultas.


Transcripción




Alfab. Ibérico
Transliteración
adu
(u) li
kuma
Lengua vasca
adu
uli
kuma
Traducción
suerte
débil
cría (de animal, caballo?)

Traducción completa
Suerte a la débil cría.

La traducción de los especialistas es como siempre simplista. Traducen un nombre propio, un gentilicio, y proponen que el significado es ‘(tesera) de los Atúlicos’, según el libro: Documentos en lengua celtibérica y signatario paleohispánico. 
Ref.1. Ref.2. Ref.3. Ref.4. Ref.5. 



REFERENCIAS
1. Gómez Moreno M. Las lenguas hispánicas. Discurso de recepción en la Real Academia Española. Madrid, España. 1949. 
2. Gómez Moreno M. La escritura bardulo-turdetana. Ed. Primitiva Hispánica. Madrid, España. 1962.
3. Tovar A. Léxico de las inscripciones ibéricas. Estudios dedicados a Menéndez Pidal, II, pp: 273-323. Madrid ,España. 1951.
4. Tovar A. Sobre las escrituras tartesia, líbico-fenicia y del Algarbe. Zephyrus VI, pp: 273-283. 1955.
5. Sota, M., Lofitte, P., Akeloso, L. Diccionario Retana de Autoridades del Euskera. Ed. La Gran Enciclopedia Vasca. Bilbao, 1976. Véase también Aquí.

jueves, 7 de noviembre de 2013

¿SON ÍBEROS LOS CELTAS?

by: Antonio Arnáiz-Villena (publicada previamente en Prólogo Edición Electrónica 2012 de Diccionario Ibérico-Euskera-Castellano, pp:25). Aquí. También repetido en 2013 aquí
Ver también Aquí.
Composición: Javier Alonso-Rubio.

Bronce tartésico de Carrazo (Sevilla, España)

Una equivocación de D’Arbois de Jubainville, por una mala interpretación de datos de Herodoto ha hecho situar a los celtas en el nacimiento real del Danubio (Ister) cerca de los Alpes en Europa central Ref.1. Los escritores antiguos se referían, en realidad, a que los celtas estaban en Iberia y no en Europa central, ya que creían que el Danubio nacía en los Pirineos Ref.1.

Por otra parte, ha quedado claro que el signario ibérico y el tartésico se han separado artificialmente y que muestras de signos ibérico-tartésicos se encuentran en Galicia, Asturias, País Vasco y resto de la Península Ibérica, incluyendo Portugal Ref.2. Por eso, se ha demostrado que el patrimonio genético mayoritario de las Islas Británicas procede de Iberia por la migración que hubo al final de la última glaciación, al retirarse los hielos (hace 15/17 mil años) desde las zonas vasco-cantábricas hacia las Islas Británicas. Las migraciones posteriores a las Islas procedentes del norte de Alemania y sur de Dinamarca han podido ser importantes culturalmente pero no genéticamenteRef.1.

Hoy día, John T. Koch está traduciendo con una metodología muy similar a la nuestra Ref.2, Ref.3. desde el signario ibérico-tartésico a las lenguas llamadas celtas-británicas: irlandés, galés, escocés y de Bretaña francesa Ref.4. Es decir, trata al tartésico como una lengua céltica más. A nuestro juicio comete errores evidentes al tomar la transliteración reciente y artificiosa del tartésico de Correa y de Rodríguez Ramos, desdeñando la primitiva de Gómez Moreno y de Tovar, obtenida con mucho menos prejuicios Ref.2, Ref.5. Aceptando que las lenguas celtas provienen del ibérico-tartésico, y que esta es una lengua celta, el probable origen de todas estas lenguas es Iberia, que, además, ha tenido una entrada genética y cultural adicional (probablemente importante) de gente saharianas, cuando se establecieron las condiciones hiperáridas en el desierto hace unos cinco mil de años y posiblemente antes Ref.6.

Por ello propusimos un nombre a un grupo de lenguas que se hablaron en el Mediterráneo: las lenguas usko-mediterráneas, como el etrusco y el egipcio Ref.2, Ref.3 y otras que aún se hablan en algunos lugares, como el País Vasco (euskera), zonas del Sahara (bereber/tuareg) y el Cáucaso (armenio, checheno, etc...).

Es también posible que este grupo de lenguas se formase en pleno refugio glaciar (antes de hace 17 mil años) con influencias saharianas Ref.3. Las lenguas se extendieron por todo el continente europeo como mínimo, donde encontramos en topónimos e hidrónimos un evidente substrato vascónico Ref.7.

En los últimos tiempos, Jurgen Untermann se ha “convertido” al vasco-iberismo. El autor, que ha hecho un trabajo monumental de recopilación de epigrafía ibérico-tartésica, ha dejado a causa de su “conversión” de ser agasajado por académicos españoles. En los últimos años del siglo pasado estaba muy bien visto por estos académicos españoles, cuando Untermann era anti-vascoiberista. Pero no sólo se ha convertido al vasco-iberismo, sino que asimila palabras y raíces europeas de época preindoeuropea, como “mediterráneas”: el concepto “mediterráneas” y “usko-mediterráneas” es el mismo en el contexto utilizado por los autores Ref.2, Ref.8.

Respecto a celtas: ("Keltoi"), ha habido hasta en Anatolia según autores clásicos y para nosotros, como ya hemos dicho en varias de nuestras obras, que la palabra "Keltoi" con su transliteración-traducción íbero-vasca, significaría una derivación de "Khelder": hollín (euskera). Es decir, los antiguos podrían atribuir a los celtas: bien que se pintaban el cuerpo (tatuaban) para guerras o regularmente, o bien que incineraran a sus muertos. Que la palabra "celta", sea un nombre genérico debido a su relación con "hollín", es posible Ref.3, Ref.9.

Si los íberos son celtas o viceversa, daría igual; la palabra celtíbero ha sido utilizada con profusión por los autores clásicos Ref.9, asumiendo que los celtas procedían de una Iberia post-glacial.


Herodoto (y otros autores clásicos(9)) localizó a los celtas muy al oeste del Mediterráneo cerca de los Pirineos, a los que veía lejanos, en Iberia. Pero se equivocó al situar las fuentes del Danubio (Ister) en los Pirineos en vez de en Europa central (Ref.1). 

REFERENCIAS
1. Oppenheimer S. . The Origin of the British. Ed. Constable and Robinson Ltd. London (UK). 2007.

2. Arnaiz-Villena A y Alonso-García J. . El Origen de los Vascos y otros Pueblos Mediterráneos (2ª edición). Editorial Complutense. Madrid (España). | Nueva Edición (2011). Ed. Visión Libros. Madrid (España). 1999Aquí


3. Arnaiz-Villena A y Alonso-García J. . Egipcios, Bereberes, Guanches y Vascos (2ª edición). Fundación Estudios Genéticos y Lingüísticos - Complutense. | Nueva Edición (2011). Ed. Visión Libros. Madrid (España)2000Aquí


4. Koch JT. . Paradigm shift? Interpreting Tartessian as Celtic, in “Celtic from the West”. Ed. Cunliffe B and Koch JT, Oxford Books. Oxford (UK). 2010.


5. 
Arnaiz-Villena A and Rey D.  Iberian Tartessian scripts/graffiti in Iruña-Veleia (Basque Country North-Spain). International Jorunal of Modern Anthropology, Vol 1, nº5, pp:24-38. 2012. Aquí

6. Currat M et al . Human genetic differentiation across the Strait of Gibraltar. Bmc Evolutionary Biology 10:237. 2010.

7. Hamel E, Vennemann T y Forster P.  La lengua originaria de los europeos prehistóricos. Revista Investigación y Ciencia, pags: 62-71. Barcelona (España).2003.

8. Untermann J. . Antiguo Europeo en Hispania en “Estudio de Lenguas y Epigrafía Antiguas – ELEA”. Nª9. Ed. Aparicio J y Silgo L. Real Academia de Cultura Valenciana. Valencia (España). 2009.

9. Rankin D.  Celts and The Classical World. London. Routledge. 1st edn 1987. London, Aeropagitica Press. 1996.

martes, 24 de septiembre de 2013

IRUÑA-VELEIA ABIERTA AL PÚBLICO

(22-09-2013)
(por Antonio Arnáiz-Villena. Edición y composición: Javier Alonso-Rubio)

Visita
Me sorprendió gratamente el encontrar el yacimiento abierto.


Valla-cerca que resguarda a Iruña-Veleia, ahora abierta
(aprox. a 150m de las Murallas del yacimiento).


Puesto de recepción del yacimiento.


En el año 2013 ha estado disponible para ser visitado desde el 3 de julio pasado y se cerrará el 3 de noviembre próximo. El horario es de martes a domingo con dos visitas guiadas, a las 11h y a las 12:30h.

Hay que pedir cita previa para la visita.

En el puesto de recepción, un impecable e instruido cuidador, que habla perfectamente euskera y castellano, se ocupa de la información preliminar y de repartir y explicar unos folletos de Iruña-Veleia, editados a todo lujo, con detalles de la Iruña-Veleia romana y escasa o nula mención a la pre-romana.

El siguiente material se reparte en la puerta totalmente gratis. Así mismo la entrada es totalmente gratis, casi única excepción en los Museos de Araba.
               

Separadores de libros llamados “Estela del Jinete” y “La Dama de Iruña” respectivamente, en el catálogo que se ofrece a la entrada. Véase más abajo.



Postales de “Estela del Jinete” y “La Dama de Iruña” respectivamente.






Portada del catálogo desplegable ofrecido en Iruña-Veleia




Parte del interior del catálogo de Iruña-Veleia

Mejoras


1- Se debería nombrar y explicar la Iruña-Veleia pre-romana, de la que sólo se dice que estaba establecida al menos mil años antes de nuestra era. Se la podría denominar como karistia, vascona o ibérica.


2- Y esto, aún más justificado porque uno de los posters colgado en el centro de atención, y figuras del catálogo contienen un grabado idéntico al de los jinetes íberos de las monedas ibéricas antiguas encontradas en diversas cecas a lo largo de toda la Península Ibérica, como la siguiente.



Ontikes (de ceca vascona) Ref.1.

3- Es obviamente el grabado de un jinete pre-romano en Iruña-Veleia.

Poster de la recepción de Iruña-Veleia


4- Si lo nombramos genéricamente como grabado íbero, no es extraño que junto a este grabado íbero existan signos del silabario ibérico, como el siguiente. Ref.2, Ref.3.

Cerámica de Iruña-Veleia con signo íbero
  

5- Se hace una glosa completa a la Iruña-Veleia romana(véase el catálogo, más arriba). Además, se proyecta continuamente un vídeo que recrea una villa romana (parece que Pompeya).

 
Fotografía del vídeo continuo de la recepción de Iruña-Veleia



Conclusión
Se debería informar adecuadamente del substrato indígena de Iruña-Veleia. Se debería hablar de karistios, íberos o vascones. Esta falta quizá sea debida a desconocimiento o más dudosamente a una omisión intencionada, pero que daña el Patrimonio Cultural Vasco y el Español. Este error se debería enmendar cuanto antes.



2. Arnaiz-Villena A. y Rey D.Iberian-Tartessian scripts/graffiti in Iruna-Veleia (Basque Country, North Spain): findings in both Iberia and Canary Islands-Africa. Int. J. Mod. Anthrop 5: 24-38. Aquí.

3. Arnaiz-Villena A, Alonso-Rubio J, Ruiz-del-Valle V.  Tiwanaku (Titikaka Lake, Bolivia) and Alberite Dolmen (Southern Spain) ritual “ears” Celtic, Iberian, Aymara and Basque languages. International Journal of Modern Anthropology, 6:61-76, 2013. Aquí.

martes, 3 de septiembre de 2013

KOLDO MITXELENA: COMENTARIOS AMBIGUOS SOBRE EL VASCOIBERISMO

(por Antonio Arnáiz-Villena y J. Alonso-García. Edición y composición: Javier Marco)

Es muy importante la opinión del vascólogo Koldo Mitxelena sobre los textos ibéricos en lengua para determinar el grado de parentesco entre  el vasco y el íbero. Son conclusiones que creemos positivas, pese a la insuficiencia de sus traducciones. Hay que reconocer que fue capaz de identificar un grupo de palabras al cual calificó de pertenecientes al idioma euskera. Mucho más de lo que han hecho la mayoría de los vascólogos posteriores, algunos de los cuales enemigos acérrimos de la hipótesis del vascoiberismo.

Mitxelena estuvo toda su vida muy interesado en este fenómeno de las posibles relaciones entre vasco e íbero, que como sabemos, desde el estallido de la Segunda Guerra Mundial perdió vigencia, debido entre otras causas a la revalorización de las influencias célticas en Europa. El filólogo vasco, pese a su puntualización de que las lápidas de Aquitania y algunas otras procedentes de Navarra e incluso Cataluña estaban escritas en vasco, acepta al menos que hay relaciones en ellas igualmente con el lenguaje ibérico. Lo que no deja de ser una prueba más de la común identidad de ambas lenguas, pues significa que ni siquiera un hombre de su excelente preparación fue capaz de distinguir que aquellas lápidas eran más ibéricas que vascas. Argumento, que nosotros pensamos se defiende con la semejanza que hay en todas ellas, independientemente de que procedan del Pirineo Occidental o el Oriental. Y donde nadie hasta hoy se ha atrevido a calificar de “vascos”, los textos e inscripciones de la Cerdaña francesa o de Enserune, junto a Beziers. Aunque eso sí, algunos han esgrimido excusas más que razones, para desvincular el vasco y el íbero: dioses célticos que no aparecen en ningún otro hallazgo, aculturaciones ocurridas por la proximidad geográfica, emigraciones transpirenaicas. Todas ellas cortinas de humo para no enfrentarse con una realidad evidente, el vascoiberismo, que en definitiva han desorientado a otros especialistas que estaba vigente desde los primeros tiempos (licenciado Poza, Guillermo Humboldt, etc.), y sufrió un abrupto retroceso después de Tovar y Mitxelena, que no por ellos, que siempre dudaron.

Influencias nefastas, que puede desprenderse de alguno de los comentarios de Mitxelena, cuyo desconocimiento de lo que era el panorama religioso de los antiguos vascos y vascones hacía muy difícil, por no decir imposible, que pudiera traducir unas lápidas que debieran haber sido bastante asequibles de haber estado al tanto de lo que significaba la religión de la Puerta y su vocabulario. Lo que le lleva a conclusiones erróneas, como pensar que todo lo que no es léxico claramente identificable, son divinidades del panteón de los pueblos europeos, introducidos a través de los pasos pirenaicos; o simplemente onomástica. Algo que rara vez los pueblos prerromanos incluían en sus piedras mortuorias y que es una fácil escapatoria (decir que una palabra en lengua semi-desconocida es un nombre propio). El filólogo vasco, por tanto, esperaba encontrar nombres semejantes a los de la Turma Salluitana. Aquí. lo que en principio parecía algo lógico, pero no cuando se trataba como en este caso de ritos y creencias, frases obituarias religioso-funerarias típicas de lo que creemos, es la religión de la Diosa Madre.

En resumen, Mitxelena también nos hace una pequeña síntesis sobre su opinión de las lápidas del Pirineo en alfabeto latino, tanto de la vertiente francesa como de la española. Para acabar con una conclusión más bien ambigua que pesimista sobre las relaciones entre el vasco y el ibérico, a todas luces extraviada, por la superficialidad de los conocimientos sobre la religión vernácula de íberos y vascos, que pese a los esfuerzos del etnólogo Barandiarán, resultaban muy ricas en pormenores locales, pero demasiado endogámicas y fuera del esquema general compartido con otros pueblos.

La opinión de Mitxelena se resume en el siguiente párrafo:
“…lo que sabemos, lo sabemos casi todo gracias a una circunstancia afortunada: la conservación de un número no despreciable de inscripciones de época romana en la Aquitania. Ellas nos dan, aparte del dato inapreciable de que en zonas bastante extensas del sur de Francia subsistían hablas íntimamente relacionadas con el vasco, uno de los conocimientos absolutamente seguros que poseemos acerca de la familia lingüística a que pertenece nuestra lengua. Una cierta documentación sobre nuestra onomástica antigua, pues lo que en ellas no es latín, son nombres de personas o divinidades. Limitándonos a lo más seguro, podemos obtener un cierto número de palabras, en algunos casos prácticamente iguales a voces vascos bien conocidas, y un cierto número de elementos de derivación. Y a pesar del carácter fragmentario del material, y de las dificultades de interpretación, podemos sacar importantes conclusiones, sobre el sistema de los nombres mismos… y hoy por hoy, no parece que la lengua vasca, y a la que llamamos ibérica, aunque no sabemos de ella o de ellas apenas nada más que el aspecto externo de algunas palabras, haya otras relaciones que las nacidas de su proximidad geográfica, aunque en algunos casos sean indiscutibles” Ref.1.

Por esto, creemos y proponemos que Mitxelena, con sus profundos conocimientos y gran intuición, creía en esa relación vascoibérica; una relación poco afortunada, puesto que la erudición de la época había envuelto en una falsa nebulosa.



REFERENCIAS

1.  Mitxelena, L., Apellidos vascos, Editorial Txertoa, San Sebastián, 1984. Aquí.

lunes, 12 de agosto de 2013

LOS BANAKOS (BANAQOS) NAVARROS

(por A. Arnaiz-Villena y J. Alonso-García. Edición y composición: Javier Marco)

Navarra, uno de los reinos medievales de la Península Ibérica, que tiene un periodo agitado de su historia a partir de la invasión musulmana. La parte de la ribera del Ebro confraterniza con los conquistadores islámicos, mientras que las comarcas montañosas, más fáciles de defender, se mantienen fieles a su religión-creencias, lengua y costumbres. En el siglo VIII, los ejércitos árabes y bereberes, salen del valle del Ebro hacia el norte, y se encuentran una resistencia mucho más acusada que la que habían presentado las gentes del llano.

Llama igualmente la atención de los jefes mahometanos el extraño lenguaje de aquellos guerreros vasco-pirenaicos, desconocido en el resto de la Península: sus tradiciones bélicas, que no lograron dominar ni romanos ni visigodos, y la práctica de una religión pagana que choca abiertamente con el Islam. Serán los cronistas árabes los que nos dejen algunos testimonios escritos sobre las luchas para someter a estos pueblos, donde se hace mención de que eran adoradores del fuego, pero también, que los señores navarros tenían una institución de la realeza con el nombre de “banaqos”, que ha pasado desapercibido en nuestra historia moderna. Según Azola, en el año 524 de nuestra era, había un rey cuyos dominios incluían una porción del solar de la antigua etnia de los vascones. Sin más datos que los no siempre fiables de las crónicas de los visigodos, los francos y los musulmanes. “Todo ello podemos adivinarlo, pero apenas afirmar nada con certeza” 
Ref.1. Institución que tiene todo los visos de poseer un origen muy primitivo, pues “banako” se trataba de un título también utilizado en los países del este del Mediterráneo. Banaqos eran sin embargo los reyes de Pamplona, y además el apellido que portaban los hijos, para indicar su estirpe real. Resulta muy fiable la fuente de donde vienen las noticias: el historiador cordobés Ibn Hayyan. Pero lo curioso de semejante título es que se había creído por los historiadores, que los “banakos” eran monarcas típicos de griegos y micénicos.

Sin embargo, “banakos” había igualmente en Creta, donde son citados en su lenguaje jeroglífico 
Ref.2, lo que nos lleva a creer que dicha denominación tenía su origen en los pueblos uskomediterráneos. No es de extrañar por tanto, que haya “banakos” entre los bereberes, aparezcan en los idiomas drávidas de la India, de los polinésicos, y muy especial, en el mismo borde del desierto del Sáhara Ref.4. La ciudad que es capital de Mali se llama Bamako (Banako) Ref.2, Ref.3. Según Faure, a la primera jerarquía, según una distribución antigua de los habitantes del Ática (Grecia), que se suponía indígenas o pelasgos (bel-uskos), pertenecían los sacerdotes y los reyes, o más bien las familias que ejercían el sacerdocio o que eran poseedoras de un carácter real fundamentalmente sagrado. En principio todas las monarquías de ese tiempo, el rey o Banax es hijo o descendiente del dios supremo. Su título significa a la vez señor, protector y salvador, servirá posteriormente de epíteto a los dioses. 

Ibn Hayyan relata en su obra el Muqtabis como durante la expedición del emir Abd-al-Rahman II contra los vascones en el año 843 que: “para oponerse a las algaras, salieron Musa ibn Musa y su aliado Garsiya ibn Wanaqo, emir de los Al-Baskunks (aunque otros dicen que el que salió con Musa fue Fortun ibn Wanaqo que era su hermano por parte de madre)… murieron muchos de estos, entre ellos el hermano del rey Fortun ibn Wanaqo, que era sin contradictor posible, el mejor caballero de Pamplona, y el que más daño hacía a los musulmanes. Más adelante nos informa Ibn Hayyan de nuevo, que en el año 850 pereció Wanaqo ibn Wanaqo, hermano por parte de madre de Muza. Estas alusiones a los “banakos” navarros al citar al rey de Pamplona, son no sólo apellidos sino formas de llamarles “hijos o hermanos de reyes”, y se repiten en otros relatos de las aceifas musulmanas de Córdoba.

Consecuentemente, creemos que este tratamiento que recibían los “señores de Pamplona”, es una prueba de la existencia de un título utilizado desde épocas mucho más remotas, pero al mismo tiempo la prueba cierta de unas instituciones comunes de vascos y vascones con el resto de los pueblos y culturas uskomediterráneas. Finalmente añadiremos, que la palabra “banako”, aunque escasamente utilizada en la lengua euskera, si está recogida por los principales diccionarios (Amaia de J. de Kerexeta), con el significado de “único” o “escogido”, lo cual quiere decir que no ha perdido su primitivo sentido.



REFERENCIAS

1.  Azaola, J.M. El País Vasco, Ed. Instituto de Estudios Económicos, Madrid, 1988. Aquí.


2.  Arnáiz Villena A. y Alonso García J. Minoicos, cretenses y vascos. Ed. Complutense, Madrid, 1999. Aquí.

3.  Arnáiz-Villena A. y Alonso García J. Egipcios, bereberes, guanches y vascos. Ed. Visión Libros, Madrid, Nueva Edición - 2011. Aquí.

4. Faure  P. La vida cotidiana en la Creta minoica, Editorial Argos Vergara, Barcelona, 1984. Aquí.